"PREMIOS JUAN HUARTE DE S. JUAN EN CASTILLA Y LEÓN 2003"
El 28 de Febrero de 2004 los psicólogos de Castilla y León celebraron un Encuentro Profesional en el que, sobre todo, se puso de relieve que la psicología y la profesión psicológica están en alza en el conjunto de la sociedad. Esta cita anual se ha hecho coincidir con la festividad del patrono profesional y tuvo como colofón al final de la jornada la entrega de los "Premios Juan Huarte de S. Juan en Castilla y León 2003".

A primera hora de la mañana se celebró una Junta de Gobierno en la que se abordaron asuntos de organización y funcionamiento colegial, además de una prolija relación de temas concernientes a la profesión, siendo el más destacable la situación de los trámites administrativos relativos a la acreditación en la especialidad de Psicología Clínica, cuya documentación está siendo analizada y valorada por una Comisión Nacional de la especialidad compuesta por miembros de los ministerios de Sanidad y Educación, Cultura y Deporte, así como por representantes del Colegio Oficial de Psicólogos de España. Tal como va el desarrollo de los trabajos se espera que para antes del verano se hayan concluido y empiecen a expedirse los títulos correspondientes a favor de aquellos psicólogos que cumplan con los requisitos llegalmente establecidos.

A media mañana tuvo lugar la Asamblea General Ordinaria de los casi 1.300 colegiados y colegiadas de las nueve provincias integrantes de la Comunidad Autónoma, durante la cual se dio cumplida información de los diferentes apartados contenidos en la Memoria de Actividades 2003 y Proyectos para el 2004 del Colegio Profesional de Psicólogos de Castilla y León, que todavía se encuentra recién estrenado por cuanto su aprobación administrativa se remonta al 18 de Diciembre de 2002.


El plato fuerte de este Encuentro Profesional de los Psicólogos de Castilla y León se dejó para la tarde, por entender que este horario es más compatible con las actividades que en el mismo se habían programado. En efecto, la sesión contó con la presencia del Excmo. Sr. D. César Antón Beltrán, Consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, que presidió la mesa y cerró el acto. Los prolegómenos fueron cuidadosamente preparados para que todo saliera conforme a los cánones que rigen las celebraciones solemnes: desde la conferencia magistral de la que luego comentaremos hasta la entrega de distinciones.


Sobre la conferencia hay que decir que el prestigioso Javier Urra Portillo, Psicólogo de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, ex Defensor del Menor en la Comunidad Autónoma de Madrid, Asesor de la Junta de Gobierno de UNICEF y Vicepresidente de la Asociación Internacional de Psicología, posee, entre otras características de su multifacético perfil profesional, la de ser un psicólogo inserto plenamente en la realidad de nuestra sociedad actual. Con el título "La Era de la Psicología" el conferenciante pretendía mostrar lo que es capaz de hacer el profesional de la Psicología y proclamó cómo esta ciencia contiene las claves para que los seres humanos puedan ejercer su intrínseca libertad individual empleando filtros críticos adecuados en la sociedad que nos toca vivir. Urra hizo un recorrido histórico con dichos habituales entre la gente de la calle, haciendo atinados comentarios sobre cómo era visto el psicólogo antaño, y repasó las áreas de conocimiento así como las tareas que le ocupan y preocupan en la actualidad.

Como Javier Urra resaltó en su disertación: son "tiempos en los que los problemas del sueño, las cefaleas, la bulimia, la anorexia, como la depresión hacen presa en muchas personas que acuden a los gabinetes, centros de salud mental, hospitales en busca de terapias psicológicas eficaces. Y las encuentran". En otro momento Urra también destacó que "más allá de la rata y el diván, durante un extenso período temporal que se va a caracterizar por la gran innovación en las formas de vida y la cultura, se abre la era de la psicología, que ampara desde un enfoque los servicios sociales y las migraciones y desde otro prisma el genoma humano".


Más tarde, ya en la despedida del acto, el propio Decano-Presidente del Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León, Eduardo Montes Velasco, insistió en la misma idea cuando dijo que "los psicólogos estamos ya en todo, si bien todavía no estamos del todo". Hoy nadie pone en duda que la psicología está sólidamente implantada en los distintos estamentos y sectores de la vida humana; aún más, la sociedad demanda la intervención del psicólogo en ámbitos muy diversos: desde la prevención en problemas que afectan al desarrollo o al aprendizaje humanos hasta los procesos de globalización en las relaciones humanas y en la salud psíquica.


La conferencia fue seguida de la entrega de los Premios Juan Huarte de S. Juan en Castilla y León 2003 que, por primera vez se organizaba por el Colegio Oficial de Psicólogos. Pero antes, como es costumbre, se hizo la recepción oficial a los nuevos colegiados y colegiadas que se encontraban presentes en el acto, y uno en nombre de todos dió lectura al compromiso de ejercicio de la profesión con estricto sometimiento a las leyes vigentes y cumplimiento fiel de lo dispuesto en el artículo 6º del Código Deontológico del Psicólogo.


Seguidamente, y según prevé el artº 98 del Estatuto, se otorgaron premios y distinciones a aquellas personas físicas y jurídicas que hayan destacado por sus servicios profesionales, siendo los galardonados en esta edición en sus diferentes modalidades:

- La Junta de Castilla y León en su calidad de institución pública, por su contribución al desarrollo de la profesión de psicólogo.
- Al profesorado de psicología de la Universidad de Salamanca, de la Universidad Pontificia de Salamanca, al de la Universidad de Valladolid, al de la UNED en castilla y León y al profesorado de psicología de la Universidad SEK de Segovia, por su contribución al progreso científico de la psicología.
- A D. José Luís Rodríguez Bello en calidad de colegiado, por su labor de implantación del Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León.
- A D. Javier Urra Portillo, en calidad de profesional de la Psicología, por su destacada trayectoria profesional y promoción de la psicología en Castilla y León.
- A D. Miguel Martínez García, en calidad de profesional de la Psicología, por su contribución al trabajo interdisciplinar.

Asimismo, fueron nombrados Colegiados de Honor, por su contribución al desarrollo de la organización colegial dentro y fuera de la Comunidad de Castilla y León: el Ilmo. Sr. Decano del Colegio Oficial de Psicólogos de España y Decano del Colegio de Psicólogos del País Valenciano, y el Ilmo. Sr. Secretario del Colegio Oficial de Psicólogos de España y Decano del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Oriental.
El acto académico culminó con unas palabras del Consejero de Sanidad Excmo. Sr. D. César Antón Beltrán, quién entre otras cosas destacó la dimensión bio-psico-social del concepto de salud humana y la importancia que adquiere la psicología especialmente en fases de prevención primaria y secundaria.

Y como colofón todos los que asistieron a la celebración de esta festividad pudieron reunirse para comentar las últimas novedades, intercambiar tarjetas de visita para conocer nuevos compañeros y compañeras de la profesión.


LA FIGURA DE JUAN HUARTE DE SAN JUAN

Juan Huarte de San Juan, célebre médico, desarrolló su profesión y su obra literaria en el s XVI.

En 1575 se editó la primera Edición de su libro "Exámen de ingenios para las Ciencias". En él, aparece por primera vez de forma explícita una exposición desarrollada de cómo el individuo, según sus características de personalidad, se muestra más predispuesto para ejercer mejor unos tipos de trabajo que otros. Destaca por tanto, la importancia del estudio de la psicología de la persona para rentabilizar mejor sus capacidades y recursos siendo más eficaz con menos esfuerzo sintiéndose incluso más satisfecho.

Su obra "Exámen de Ingenios para las Ciencias" puede considerarse la primera obra que sobre psicología diferencial que se publicó en el mundo. Por este motivo el Colegio Oficial de Psicólogos ha adoptado la figura de su autor Juan Huarte de San Juan como patrón de dicha institución y la fecha de publicación como onomástica en la que se desarrollan una serie de actos académicos y sociales como homenaje a dicho acontecimiento.

INTERVENCIÓN DEL ILMO. SR. D. EDUARDO MONTES VELASCO DECANO DEL COLEGIO OFICIAL DE PSICÓLOGOS DE CASTILLA Y LEÓN.

En esta hora de despedida al acto de entrega de los "Premios Juan Huarte de S. Juan en Castilla y León", convocatoria 2003, siento auténtico placer al poder expresarles la alegría que embarga mi ánimo, dada mi condición de máximo responsable del Colegio Profesional de Psicólogos de Castilla y León.

Créanme que con la presencia tan nutrida de asistentes, de autoridades y representantes institucionales, de colegas venidos de todos los puntos de la Comunidad e incluso de fuera, y los familiares, compañeros y amigos de los galardonados, merece la pena trabajar por los demás y empeñarse para que la celebración-homenaje de Juan Huarte de S. Juan sea cada año más solemne y protocolaria.

Desde luego tengo que reconocer ante un público tan selecto, como lo ha hecho tan brillantemente el conferenciante D. Javier Urra Portillo, que la Psicología es un valor en alza. Los psicólogos estamos ya en todo, si bien - como suelo decir a menudo - todavía no estamos del todo. Nadie pone en duda que la psicología está sólidamente implantada en los distintos estamentos y sectores de la vida humana. Aún más, la sociedad demanda la intervención del psicólogo en ámbitos muy diversos: desde la prevención en problemas que afectan al desarrollo o al aprendizaje humanos hasta los procesos de globalización en las relaciones humanas y en la salud psíquica.

Como ha enunciado con toda claridad Javier Urra: "La psicología posee respuestas válidas para los interrogantes personales y soluciones para los problemas sociales". Actualmente los psicólogos asumen todo tipo de tareas incluyendo el diseño, dirección y aplicación de procedimientos rehabilitadores para todo tipo de trastornos crónicos en los que exista o haya existido un trastorno mental. Así, algunas de las enfermedades emergentes de nuestro tiempo como el cáncer, las que se derivan de los accidentes de circulación, los trastornos cardiovasculares y el SIDA, tienen en la prevención psicológica una irremplazable y útil herramienta para la reducción de su incidencia. No es exagerado afirmar, por lo tanto, que en muchos casos la intervención psicológica debe ser uno de los pivotes básicos sobre el que se asiente cualquier política sanitaria responsable en estos y otros muchos trastornos de las personas.

Hace muchos años que el autor de "Examen de Ingenios para las Ciencias" se convirtiera en un modelo del nuevo espíritu científico moderno, porque renunció a recurrir a las causas trascendentes o sobrenaturales y a la complicada y abstracta argumentación de la ciencia tradicional en beneficio de la observación, la revisión crítica del saber de los clásicos, la formulación de hipótesis mecánicas e inmanentes, y el análisis de los hechos físicos. El pensamiento de Huarte de San Juan prueba, además, que la formación científica -racional y empírica, a la vez- se inició en España un siglo antes que en el resto del continente.

Desde entonces la ciencia psicología se entronca en el conocimiento científico sin que hasta la fecha hayamos dado con sus verdaderos límites, siendo uno de los pocos ámbitos donde podemos hablar con rigor de progreso constante, dado que hoy conocemos más que hace cuatrocientos años y todo parece indicar que no hemos hecho más que comenzar.

Toda nuestra dedicación está en conseguir que la actuación psicológica se implante en el contexto de la cultura y establezca alianzas entre lo individual y lo social, entre la razón y la emoción. Ahora nuestro deber es hacer que la psicología científica asuma un mayor compromiso en favor de los derechos humanos y se aplique desde planteamientos éticos, desarrollando una profesión que persiga la justicia y la solidaridad.

Es cierto que la vida saludable humana constituye el objeto preferido de la psicología, ya que nos permite distinguirla claramente de las demás ciencias del comportamiento. De hecho ninguna otra ciencia afín se interesa, de modo prioritario, por la vida saludable. Sin embargo, quiero destacar aquí que, desde que Huarte descubriera la importancia de las diferencias individuales, la Psicología ha llegado a ser considerada una ciencia universal aplicable a situaciones transculturales gracias a la utilización de unos instrumentos que sirven en todo el mundo.

Ese enfoque de la psicología, universal y específico a un tiempo, es el que ha predominado en la decisión tomada por la Junta de Gobierno del Colegio Profesional que presido, para instituir los "Premios de Juan Huarte de S. Juan en Castilla y León", a los que se quiere dar un carácter de continuidad y permanencia.

En esta primera edición se ha distinguido a instituciones y profesionales que, de una u otra forma, están haciendo posible que la profesión se vaya afianzando en nuestra sociedad y la ciencia vaya avanzando en busca del verdadero ser humano. A todos quiero dar mi enhorabuena personal y pedirles que sigan ahondando en el saber psicológico y trabajando en favor de la profesión.

Gracias a todos por su asistencia.

INTERVENCIÓN DEL EXCMO. SR. CONSEJERO DE SANIDAD

Quiero que mis primeras palabras sean de felicitación al Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León al decidir instaurar por acuerdo de su Junta de Gobierno los premios anuales "Juan Huarte de San Juan" y con mi felicitación, mi agradecimiento por distinguir a la Junta de Castilla y León con el reconocimiento institucional por la contribución al desarrollo de la profesión de Psicólogos.

Desearía igualmente reconocer en mi intervención, el profundo compromiso de los profesionales de la Psicología con los principios comunes a toda deontología profesional como son el respeto a la persona, la protección de los derechos humanos, el sentido de la responsabilidad, la competencia profesional y la sólida fundamentación objetiva y científica que rige sus intervenciones profesionales, no en vano, el ejercicio de la psicología se dirige a conseguir una finalidad humana y social que puede expresarse en objetivos tales como: el bienestar, la salud, la calidad de vida, la plenitud del desarrollo de las personas y de los colectivos sociales y todo esto en los diferentes ámbitos de los individuos y de la sociedad, tal y como queda reflejado en el Código Deontológico de esta profesión que está destinado a servir como regla de conducta profesional en el ejercicio de la psicología en cualquiera de sus modalidades.

Como Uds. conocen, la psicología es una disciplina que aplica los principios, las técnicas y los conocimientos científicos desarrollados para evaluar, diagnosticar, explicar, tratar y prevenir los trastornos mentales o las alteraciones del comportamiento que son relevantes para los procesos de la salud y de la enfermedad en los diferentes contextos en los que se manifiestan.

Consecuentemente es el psicólogo el profesional que está en una favorable situación para abordar los trastornos del comportamiento humano, que tan relevante papel juegan en los procesos de salud y de enfermedad, tanto de grupo como referidos a la individualidad personal.

Sin lugar a dudas cada vez en mayor medida, se hace preciso un abordaje interdisciplinar de los problemas de salud. La propia Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias establece entre sus principios referidos al ejercicio de las profesiones sanitarias "la progresiva consideración de la interdisciplinariedad y de la multidisciplinariedad de los equipos profesionales en la atención sanitaria", y cada vez adquiere mayor importancia la intervención psicológica en la prevención de los trastornos en cuya génesis, la conducta, es un eje  etiológico fundamental, como en el cáncer, los  accidentes de tráfico, los trastornos  cardiovasculares o el Sida. Patologías actuales  que tienen una adecuada respuesta en gran  medida en la prevención psicológica como  herramienta indispensable para reducir su  incidencia y su prevalencia, constituyendo la  intervención psicológica una actuación  fundamental dentro de una política sanitaria eficaz  enfocada a atender los trastornos de las personas. 

Los psicólogos pueden desarrollar y desarrollan  pues una actividad de alta rentabilidad social en  distintos ámbitos como son:
- Los equipos y unidades de salud mental en  atención primaria y especializada, en hospitales y unidades geriátricas, en el ámbito de la atención psicológica pediátrica y en centros privados de consulta asesoramiento y  tratamiento.
Una labor orientada a la sociedad, a la familia y al individuo, participando en la promoción y mantenimiento de la salud y colaborando en la prevención de la enfermedad.

En la Red de Asistencia Sanitaria de la Junta de Castilla y León trabajan actualmente más de 80 psicólogos en actividades vinculadas con la salud mental en la realización de evaluaciones psicométricas, psicodiagnósticas, análisis funcionales de conducta y en la realización de intervenciones psicológicas orientadas a mejorar el autoconocimiento y adaptación del sujeto y también en realizaciones de psicoterapia individual, grupal y familiar, así como en programas de rehabilitación social.

Pero su labor no queda solo en el aspecto asistencial, los psicólogos han asumido y asumen papeles importantes en la investigación, en la docencia y también están capacitados igualmente para asumir responsabilidades en la dirección de centros y unidades de carácter sanitario, administrativo o social.

La profesión de psicología ha experimentado un importante avance y un considerable desarrollo a partir de la regulación del título oficial de psicólogo especialista en psicología clínica; considerado como un hito en la profesión en base a la importancia que reconoce a la psicología comparándola a otras disciplinas en el campo de las especialidades de las ciencias de la salud y en cuyo éxito no podemos olvidar la labor de los psicólogos que durante años han ejercido con carácter práctico en el campo de la psicología clínica , sin lugar a duda este reconocimiento supone un avance fundamental que no sólo beneficia a los profesionales de la psicología sino a la sociedad en general.

Quiero finalmente hacer una referencia a la importancia de los Colegios Profesionales como estructura de base en la que se agrupan los profesionales que se dedican al desarrollo de una misma actividad profesional y que persiguen una serie de fines con trascendencia social entre los que destacan dos vertientes de proyección: una proyección externa, enfocada a velar por la ética profesional de los colegiados y el respeto de los derechos de los ciudadanos que precisen sus servicios y una proyección interna orientada a la ordenación del ejercicio de la actividad profesional y hacia la defensa de los legítimos intereses de los colegiados.

Son precisamente estos fines y el "interés público" que los preside, la base de su consideración social, en virtud del desarrollo de sus principales funciones, como son: la mejora de la propia actividad, la promoción del perfeccionamiento profesional, arbitrar soluciones a los conflictos entre colegiados y evitar el intrusismo o la competencia desleal; y también colaborando con la Administración Pública en el ámbito de la representación de la profesión.

El prestigioso psiquiatra Luis Rojas Marcos, en una conferencia pronunciada recientemente en un Foro sobre Innovación y Tecnología, en la que abordaba distintos aspectos sobre el equilibrio de la persona, en un mundo tecnificado, concluía considerando que "al estudiar la capacidad de las personas de superar los retos que nos plantea un mundo tan tecnificado, diverso, complejo e incierto como el nuestro, por un lado nos inquietamos al observar nuestra fragilidad ante ciertos avatares de la vida. Por otro lado, sin embargo, nos confortamos al comprobar que la mayoría de los hombres y mujeres, mayores y pequeños, vencen saludablemente los obstáculos que se cruzan en su camino". Yo quiero hacer extensiva esta reflexión no sólo a las personas, sino a las organizaciones convencido de que el futuro que nos queda por recorrer será sin duda mejor que el pasado que ya hemos recorrido.

Por último aunque la persona que da nombre a la presente convocatoria, Juan Huarte de San Juan ejerció como médico sin duda alguna en base a que fue un genial precursor de la psicología moderna basada en la observación, la revisión crítica, la formulación de hipótesis y el análisis riguroso de los hechos detectados, se ha hecho merecedor a su recuerdo a través de estos premios tan acertadamente constituidos y de los que agradezco el reconocimiento a la distinción que en mi persona se otorga a la administración autonómica de los ciudadanos de Castilla y León.

MUCHAS GRACIAS