J. A. Molina: “Las adicciones sin sustancias son más difíciles de reconocer”

J. A. Molina: “Las adicciones sin sustancias son más difíciles de reconocer”

Doctor y profesor en la Universidad Complutense de Madrid, José Antonio Molina también realiza terapia individual en consulta desde hace 20 años y es autor de cuatro libros. Colaborador habitual en diversos medios de comunicación, una de sus especialidades es el tratamiento de adicciones con o sin sustancias.

José Antonio, ¿en qué se diferencian las adicciones sin sustancias al resto?

Los procesos son similares tanto en las adicciones con sustancia como sin sustancia, aunque una gran diferencia es uno de los principales objetivos de la intervención y es que en las sin sustancia no nos planteamos una abstinencia completa, siendo en las con sustancia habitualmente el objetivo.

¿Son más o menos difíciles de tratar?

No podemos hablar de qué adicción es más compleja, sino de tipologías de pacientes. Por ejemplo, los pacientes con varios cuadros adictivos o que presentan patología dual suelen tener un pronóstico peor. Lo que sí resulta más complicado es el reconocimiento de una adicción sin sustancia, excepto en los casos de ludopatía.

En tu CV veo que eres experto también en Hipnosis. ¿Es esta una herramienta especialmente útil en estos casos?

La hipnosis se puede utilizar como coadyuvante en el tratamiento de los cuadros adictivos y es así como suele incrementar la eficacia de las intervenciones, nunca se debe utilizar como única estrategia.

¿Existen perfiles determinados dependiendo del tipo de adicción?

En general las adicciones cuentan con un porcentaje mayor de hombres que de mujeres, aunque en población joven dichas diferencias se van acortando. En las sin sustancia también sabemos que, por ejemplo, las dependencias a las nuevas tecnologías son más comunes en población joven, mientras que la adicción a la comida o sobreingesta compulsiva y adicción a las compras son más características en mujeres. En el resto suele existir una proporción mayoritaria de hombres.

Algunas de ellas nos suenan desde hace mucho, como por ejemplo la adicción al trabajo o al sexo. ¿Cuáles son las más recientes y sus particularidades?

Las más recientes son las adicciones a las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación y también al ejercicio físico, y al juego online. Las tres comparten algunas particularidades, como por ejemplo la aceptación social e incluso la presión social para llevar a cabo este tipo de conductas por lo que el reconocimiento de la existencia de un problema resulta complicado.

Pensando en los más jóvenes, ¿cómo pueden prevenir unos padres que sus hijos acaben dependiendo del móvil o el ordenador?

Hay varias cosas que se pueden hacer. Lo primero es plantearse a qué edad vamos a facilitarles un móvil y la necesidad que puedan tener de este dispositivo. Después, es necesario hacer una labor psicoeducativa respecto a las ventajas e inconvenientes/peligros de su uso. El último punto es ser unos buenos modelos.